domingo, 14 de noviembre de 2010

Ensalada de noticias.

The Walking Dead: la serie zombi.

Se acaba de estrenar la esperada serie de televisión “The Walking Dead”, basada en los cómics de Robert Kirkman y Tony Moore.

Dirigida por el director Frank Darabont (“Cadena perpetua”, “La milla verde”) y protagonizada por Andrew Lincoln, la serie es una ambiciosa producción de la Fox, que se estrena simultáneamente en 120 países y en 33 idiomas.

La serie, cuya primera temporada cuenta con 6 episodios, narra las peripecias del policía Rick Grimes quien, tras despertar del coma inducido por un disparo, se encuentra en un mundo asolado por los “errantes” (como llaman a los zombis) y emprende la busqueda de su familia entre los supervivientes…

Después de la producción británica “Dead Seat”, es la serie zombi más ambiciosa, cuya notable factura es más propia de una película, que de televisión.

Para los aficionados al cine zombi: ¡Imprescindible!




Copia certificada: empanada intelectual.



El cineasta iraní Abbas Kiarostami se ha venido a Europa para filmar una curiosa película.

Todo comienza como una típica comedia romántica al estilo de “Antes del amanecer”, en la que un escritor inglés y una anticuaria francesa se encuentran en la Toscana y discuten interminablemente sobre el valor de la copia artística frente al original. Pero a mitad de la película, en un sorpresivo giro a lo David Lynch en “Carretera perdida”, la pareja empieza a comportarse como si fueran un viejo matrimonio desavenido, que intenta recuperar inútilmente su amor.

Dos historias y dos parejas se superponen en un mismo espacio cinematográfico dando lugar a un experimento interesante, aunque no del todo logrado.

La primera parte resulta convencional y un tanto pedante; estamos esperando que salten chispas. La segunda resulta irritante y aún más convencional, encadenando una tras otra escenas absurdas y forzadas y, tras asimilar la triquiñuela, esperamos que la película acabe de una vez... La fusión entre ambas, solo levemente perturbadora, más por su concepto que por su traslación a la pantalla.

William Shimel, cantante de ópera, actúa de manera pasablemente convincente en ambas partes, pero Juliette Binoche pasa del histrionismo gestual francés al histrionismo gestual italiano y vuelta. Se le nota más que el oficio, la carpintería del oficio.

En conjunto es una película tan sugerente como fallida -una verdadera empanada intelectual, repleta de referencias- que encandila a los críticos del cine, que han visto en ella una distorsión posmoderna de “Te querré siempre” de Rosellini.

Para los lectores de “Cahiers du Cinéma”.



Ha muerto Berlanga, uno de los grandes.


Ha muerto Luis García Berlanga, uno de los pocos verdaderamente grandes del cine español. El director de “Bienvenido Mr. Marshall”, “Calabuch”, “Plácido”, “Los jueves, milagro”, “Tamaño natural” y sobre todo esa obra maestra del humor negro universal que sigue siendo “El verdugo”.

Lástima que decayera tanto en su última etapa –ni la transición ni el color le sentaron bien- con astracanadas como “La escopeta nacional” o “La vaquilla” (y otras peores) en los que lo berlangiano -esa mezcla humorística a la italiana de crítica social y compasión por los pobres- degeneró en españoladas sin gracia…

Lo recordaremos por su buen cine contra la dictadura y por haber reinventado -después de Buñuel- una vía para el comedia española.



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